Saltar al contenido

La batalla de Karansebes y la “descoordinación letal” en las organizaciones

25 de marzo de 2020

La batalla de Karansebes tiene el dudoso honor de ser una de las batallas más absurdas de la Historia. Tuvo lugar el 17 de Septiembre de 1788 en el marco de la guerra Ruso-Turca o Austro-Turca (1787-1792), fruto de la expansión hacia los Balcanes de Austria y Rusia ante la incipiente decadencia del Imperio Otomano, y la batalla enfrentó al imperio austriaco…. contra el propio imperio austriaco.

Dicen las crónicas que un destacamento de húsares avanzaba hacia la frontera y se cruzó con una caravana de gitanos a los que compraron/requisaron su cargamento de alcohol. Mientras disfrutaban de su botín, fueron llegando nuevos destacamentos que se unieron a la fiesta, pero cuando empezó a llegar la infantería las reservas estaban prácticamente agotadas y los húsares se negaron a compartirlas con los soldados sedientos.

La discusión fue subiendo de tono, aparecieron los sables y sonó algún disparo que hizo pensar al resto del ejército que estaban siendo atacados por los otomanos. Además, un coronel austriaco trató de poner orden gritando Halt!y algunas unidades creyeron que los otomanos ya estaban encima invocando a Alá, por lo que la caballería empezó a cargar contra sus propios compañeros, y la artillería se unió al despropósito abriendo fuego contra todos. Una locura.

Cuando se tranquilizó el asunto, las bajas ascendían a 10.000 (hay fuentes que consideran el número exagerado y estiman unas 1.000) y, para colmo, el propio emperador José II se cayó del caballo al vadear el río Timis y acabó en remojo: ridículo, atónito y sobrepasado por la situación. Por cierto, ante la desmoralización general, la guerra la ganaron… los otomanos.

<img class="i-amphtml-intrinsic-sizer" role="presentation" src="data:;base64,” alt=”” aria-hidden=”true” />

Uno de los clásicos del mundo del management es que el peor enemigo somos nosotros mismos. En ocasiones, no es el adversario o un entorno catastrófico el que nos vence, si no la falta de coordinación interna, alineamiento de estrategias y aprovechamiento de los recursos propios. En este sentido, no me refiero a las tensiones habituales (y me atrevería decir que “sanas”) entre áreas funcionales (por ejemplo, producción vs comercial/ventas) que tienen aproximaciones distintas o visiones diferentes para conseguir los objetivos globales de la empresa, me refiero, más bien, a los problemas derivados de que cada parte “tira por su lado”, con sentidos antagónicos, ante la falta de una dirección clara.

Lógicamente, cuánto mayor es el tamaño de la organización, mayor es la probabilidad de que esta situación de “descoordinación letal” se produzca. A su vez, las estructuras organizativas con toma de decisión fuertemente descentralizada son, en principio, las más susceptibles de padecer esta clase de problemas.

Es decir, las organizaciones descentralizadas permiten una mayor agilidad para adaptarse al entorno y rapidez en la toma de decisión, pero pueden llegar a sacrificar los beneficios de actuaciones más eficientes asociadas a una gestión integral de todos los recursos y conocimientos existentes, que genera sinergias operativas(por ejemplo, economías de escala) y optimiza la aplicación de recursos dónde más se necesita.

<img class="i-amphtml-intrinsic-sizer" role="presentation" src="data:;base64,” alt=”” aria-hidden=”true” />Descoordinación

Para evitar este problema, una correcta comunicación, que sea precisa, clara, coherente y que dote de sentido a las directrices, es la herramienta más oportuna para que las distintas partes de la organización colaboren en la consecución de los objetivos estratégicos fijados. También las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías disponibles (IoT, IA, Big Data, Blockchain, etc…) permiten reducir al mínimo los problemas de coordinación que se deban por falta de información en tiempo real entre las distintas partes de la organización.

Por otra parte, es cierto que una buena comunicación y las tecnologías más adecuadas pueden mitigar el riesgo de las organizaciones grandes y descentralizadas de caer en la “descoordinación letal”, pero hay otro factor de riesgo que, siendo decisivo, no se puede abordar con comunicación o tecnología: la falta de liderazgo.

No debemos olvidar que, en última instancia, la responsabilidad ante la falta de coordinación o control de una organización, recae en el presidente, consejero delegado o director general de la empresa. De hecho, la principal función del máximo responsable de una organización es fijar la estrategia, establecer las directrices de actuación y velar porque las decisiones de las distintas unidades de negocio, departamentos, filiales etc…. estén alineadas con esa visión principal.

En este sentido, según comentamos en ¿Dónde está Cincinato?, el mejor estilo de liderazgo a desarrollar en un caso determinado va a depender de la propia situación (entorno y capacidades internas) en la que nos encontremos: Teoría de Liderazgo Situacional de Hersey-Blanchard. Sin embargo, independientemente de que la situación pueda requerir un liderazgo más autoritario o más delegado, hay un par de aspectos comunes a todos los estilos potencialmente aplicables: ejemplo y coherencia.

Un líder, ante todo, debe inspirar confianza y credibilidad (auctoritas) y eso sólo se consigue, en mi opinión, con ejemplo y coherencia. En caso contrario, simplemente será un jefe que, como el emperador José II en Karansebes, puede acabar atónito, un tanto ridículo, superado e incapaz de afrontar la situación, viendo cómo su organización se viene bajo por su incompetencia.

 

El articulo fue publicado por Antonio Rodriguez Furones en Linkedin en marzo de 2020.

From → Uncategorized

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: